Archive for the ‘Pedro Páramo’ Category

Pedro Páramo (segunda versión)

marzo 9, 2007

Pedro Páramo (México, 1977, 112 minutos), dirigida por José Bolaños. *** ½ de cinco.

Reparto: Manuel Ojeda, Venecia Vianello, Bruno Rey, Blanca Guerra, Narciso Busquets, Roberto Cobo, Fernando Soler.

La película que tenemos entre manos es la segunda de las tres versiones filmadas de la novela de Juan Rulfo (todavía no he podido encontrar ejemplar alguno de la tercera, dirigida y protagonizada por Salvador Sánchez). Esta hace hincapié en aspectos muy diferentes de los que puso en relieve la versión anterior. No se ve nada de la constelación de relaciones perversas o enfermizas que pueblan la primera película (y la novela).

El cacique Pedro Páramo vive en su hacienda la Media Luna la que parece ser un castillo sombrío adentro con bóvedas, salones grandes y pasillos sin fin (en el pueblo, visto de lejos, no se destaca ninguna estructura suficientemente grande para contener todo lo interior de tal edificio). PP mismo nunca se ve al aire libre. Vestido siempre de negro y con la mirada ardiente, da vueltas por los pasillos del castillo, melancólico.

La película tiene un ambiente tenebroso, misterioso—menos en las pocas escenas que tienen lugar fuera de la casa. Vimos los recintos del paisaje y del pueblo cuando llega Juan Preciado, un hijo de PP (entre muchos hijos, tal vez el único legítimo) que viene mandado a buscar a su padre por su madre en su lecho de muerte. El personaje Juan Preciado casi no figura en la historia. Su llegada a Comala—el pueblo en que vive PP—inicia la película y Juan se hace humo hasta el fin. Menos cuando llega Juan Preciado, el mundo fuera de la casa apenas se deslumbra por una ventana de cuando en cuando. La película se desempeña en el mundo encerrado del castillo.

La película no se esmera mucho en detallar la historia de PP. Se fue de Comala en su adolescencia y volvió después de la muerte de su padre para ajustar cuentas (las que no se precisan bien en la película), para sacar la Media Luna de la insolvencia y resucitarla de cualquier modo.

Con tiempo llegamos a saber que PP ha pasado toda la vida queriendo a una compañera de su niñez, Susana San Juan, y que todo lo que hace con la Media Luna se hace como una especie de ofrenda a ella o compensación de no tenerla. Hace buscarla en todos lados.

Tampoco se nos cuenta nada de la historia de Susana San Juan y su padre (su madre se murió mucho antes de la época de los acontecimientos de la película). Cuando los agentes de PP los encuentran en el monte trabajando para hacer valerse una mina y los traen a la Media Luna se nos presentan un caballero elegante y una muchacha bien vestida, con los cabellos rizados bien peinados (y mucho más joven que PP aunque se crecieron juntos). No se ve nada del viejo ex-dueño de mina de la novela, obsesionado con sacar un tesoro de una mina agotada y con la relación perversa que lleva con su hija.

La relación entre PP y Susana San Juan hace el grano de la película—y nos consta desde el principio que es una relación condenado al fracaso—y al introducirla hay un cambio brusco de tono. El ambiente sombrío se reemplaza con el de telenovela: la fotografía borrosa, la música romántica y subida.

Vale. A fin de cuentas, ¿cómo es? ¿Es una película lograda? Le falta mucho de haber abarcado la materia de la novela. Aunque el argumento tal como es en la novela es muy enredado y tal vez imposible de filmar fielmente; por eso puede que no sea justo juzgarla así. Me sugiere más las historias inglesas tal como Jane Eyre o Wuthering Heights en las que los hombres huraños, oscuros y feroces encierran a las muchachas medio locas y vestidas de encajes en sus castillos llenos de misterios y fantasmas. La novela Pedro Páramo es, en algún sentido, una historia de amor—pero contada muy oblicuamente. Aquí se convierte en romanza gótica.

VHS sin subtítulos.

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Pedro Páramo (primera versión)

diciembre 20, 2006

Pedro Páramo (México, 1966, 105 minutos, B&N). Dirigida por Carlos Velo. *** ½ de cinco.

Reparto: John Gavin, Ignacio López Tarso, Pilar Pellicer, Julissa, Graciela Doring, Carlos Fernández.

Una versión (de al menos tres) de la novela de Juan Rulfo.

Es la historia de un tal Juan Preciado que acude al pueblo Comala a buscar a su padre Pedro Páramo. En su lecho de muerte la madre de Juan Preciado le extrajo la promesa de ir a exigirle a Pedro Páramo lo suyo. Encuentra un pueblo en ruinas que falta poco de ser desierto, en que los muertos no se quedan en sus fosas.

Se entreveran tramas del Comala presente lleno de ruinas y fantasmas y el del pasado, en la época de la subida y dominio del cacique Pedro Páramo. El PP joven vuelve a Comala a recuperar las tierras y bienes de su padre muerto. Lleva consigo un hijo de antecedentes desconocidos, Miguel. Se casa con la terrateniente soltera Doloritas (la que será la madre de Juan Preciado) con el propósito de quitarse una deuda de por encima. Después de haberse apoderado de los caudales de la mujer la manda a vivir lejos de Comala con su hermana, donde nace Juan Preciado sin conocer a su padre.

El Comala de la época de PP es un mundo de relaciones enfermizas. ¿Hay ni siquiera una sola familia sana y completa? Evidentemente, no. En la novela todo se ve por una bruma fantasmal; en la película la materia se presenta literalmente y resulta llamativa—casi lasciva (dentro de los límites del cine mexicano de los sesenta, desde luego).

La película mantiene el lenguaje fuerte de Rulfo. Juan Preciado topa con un hombre en el camino rumbo a Comala, quien le dice que Pedro Páramo es “un rencor vivo.” Varias veces las mujeres del pueblo lamentan de los hombres que “todos son hijos de Pedro Páramo,” y una añade, “—y solo reconoce a él que no tiene madre (Miguel, él que vive fuera de toda raya y se muere joven).”

En algún sentido la película es una historia de amor, del amor de PP a una señorita del pueblo Susana San Juan, la que amaba de lejos desde su juventud. Todos sus hazañas son para maniobrar que la consiga o como compensación por no tenerla. Justo cuando está al punto de poseerla se le enloquece la muchacha y se le muere. Ya se le había perdido el hijo Miguel. Al perder la amada declara, “Me cruzaré de brazos y Comala morirá de hambre.” Por eso se pone en marcha la caída de Comala hasta llegar a ser el pueblo muerto encontrado por Juan Preciado.

El guión, escrito por el director Carlos Velo con Carlos Fuentes y Manuel Barbachano, sigue el argumento de la novela de Juan Rulfo de hito en hito. Sin embargo, por haberlo hecho literal—por haberlo deletreado así—se le saca el misterio y lo que queda es pura materia de telenovela. No quiere decir que no sea entretenida. Sí, lo es pero de ninguna manera logra la sutileza y grandeza de la novela. Léela, ¿eh?

Con subtítulos en inglés y español que se puede quitar.