Archive for the ‘directora: María Luisa Bemberg’ Category

Camila

agosto 6, 2006

Camila (Argentina/España, 1984, 105 minutos), dirigida por María Luisa Bemberg. **1/2 de cinco.

Reparto: Susú Pecoraro, Imanol Arias, Héctor Alterio.

En la Buenos Aires del 1847 la hija de un político de influencia y un cura se enamoran y se escapan juntos con resultados previsibles. Todo se ve por un lente nebuloso. Me cuesta creer que esta manjar se le surgió de la misma directora de la austera Yo, la peor que todas, pero así es.

Con subtítulos en inglés que se puede apagar.

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Yo, la peor que todas

agosto 6, 2006

Yo, la peor que todas (Argentina, 1986, 107 minutos), escrita (con Antonio Larreta) y dirigida por María Luisa Bemberg. **** de cinco.

Reparto: Assumpta Serna, Dominique Sanda, Héctor Alterio, Lautaro Murua, Alberto Segado, Hugo Soto.

Basada sobre la “Sor Juana Ines de la Cruz o las trampas de la fe” de Octavio Paz, la película narra la historia de los conflictos de Sor Juana con la iglesia católica del siglo diecisiete y de su relación con la virreina, la que con su marido el virrey le otorgan a Sor Juana su protección.

Juana era una chica inteligente que eligió la vida religiosa para poder estudiar y escribir en vez de estar obligada a casarse. El conflicto se surge de las obras mundanas escritas por una monja. Llegan a México de España a la vez un nuevo arzobispo y un nuevo virrey. El arzobispo es un misógino a quien la fama y las obras de Sor Juana le dan asco. Sin embargo Sor Juana y la mujer del nuevo virrey le llevan muy bien y el virrey ortiga a Sor Juana su protección contra las amenazas del arzobispo. Se implica que hay una relación más íntima entre Sor Juana y la virreina (no física, claro, pero más íntima que lo normal). Con tiempo, a causa de cambios políticos en España, mandan retirarse al virrey dejando a Sor Juana sin baluarte contra las maniobras del arzobispo.

La producción es literaria y de buen tono. Se monta como fuera obra de teatro. Las escenas al aire libre—y hay pocas—son plenamente artificiales. Sin duda se hace a sabiendas para crear un efecto teatral y clausurado. La mujer de la época tenía pocos caminos para desarrollarse la mente. Se traza bien el conflicto de una mujer que se metió al convento por motivos no precisamente religiosos y por eso no se rinde sin reserva a la regla de la orden.

Algo curioso: se nota en la ficha técnica al fin de la película que la voz de la virreina (Dominique Sanda) fue doblada por Cecilia Roth.

Con subtítulos fijos en inglés.