Archive for the ‘director: Paúl Leduc’ Category

Reed, México insurgente y Campanas rojas

julio 8, 2007

Dos películas que se tratan de John Reed:

Reed, México insurgente (México, 1973, 104 minutos, B&N). Dirigida por Paúl Leduc. *** ½ de cinco.

Reparto: Claudio Obregón, Eduardo López Rojas, Ernesto Gómez Cruz, Eraclio Zepeda.

VHS con subtítulos fijos en inglés.

 

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Campanas rojas (México, Unión Soviética, Italia, 1982, 130 minutos). Dirigida por Sergei Bondarchuck. *** de cinco.

Reparto: Franco Nero, Jorge Luke, Jorge Reynoso, Blanca Guerra.

VHS sin subtítulos.

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Al año 1913 John Reed acude a México—México en plena revolución—patrocinado por un par de periódicos izquierdistas de los EE.UU. para presenciar la revolución y dar reporte de ella. Las dos películas en gran parte recorren el mismo terreno. John Reed llega a México y se junta con las fuerzas del General Urbina en el norte.

La obra de Paúl Leduc, sin color y sin música, tiene el estilo escueto de las películas noticieras de la época. Los capítulos se introducen por medio de carteles tal como se hacía en el cine mudo.

La de Sergei Bondarchuck—el director que tiene fama por su versión de la Guerra y paz de Tolstoi de 1967 que dura más de siete horas—aspira más al espectáculo (claro, tiene color y música). El director añade un hilo secundario al argumento que se trata de una relación entre JR y una mujer aristócrata de Nueva Cork, la que JR deja atrás para ir a México.

Es más, la historia de JR se encuadra por entre el relato de la batalla de Cuautla en la que las fuerzas de Emiliano Zapata toman dicha ciudad. La visita de JR se limita al norte, la tierra controlada por Pancho Villa. La inclusión de esta batalla es gratuita. Bueno, las escenas de la batalla son muy bien montadas—las mejores de la película—sin embargo no tienen nada que ver con la historia de John Reed.

Lo más curioso es el fin (de Campanas rojas de Sergei Bondarchuck). Vimos a millares de muertos esparcidos por el campo de batalla de Cuautla y de Torreón en el norte. Repica la campana de la iglesia. Pausadamente los muertos se levantan y se juntan en un desfilo—tantos que no me di cuenta que la muerte hubieran deshecho a tantos—en una especie de apoteosis de revolucionarios. El narrador los liga con los revolucionarios de la revolución rusa ya unos años al porvenir. Pura propaganda que le caerá según le caigan las revoluciones socialistas.

En las dos películas John Reed logra su propósito de entrevistarse con Pancho Villa. En la película de Paúl Leduc, Pancho Villa es un hombre sencillo impulsado por los acontecimientos. En la de Sergei Bondarchuck—y a diferencia del Pancho Villa de Vámonos con Pancho Villa, un hombrón tan brutal como genial—Pancho Villa es un filósofo rústico con ideas avanzadas y liberales acerca de la sociedad (la educación pública—hasta el voto para mujeres).

En las dos JR se preocupa de no haber llegado a la altura de su padre como hombre, se ha quedado siempre al lado, un espectador (conforme con su oficio de periodista, claro). Sin embargo al fin y al cabo llega a cruzar la raya convirtiéndose de periodista partidario a revolucionario verdadero (las dos películas pasan por alto la posibilidad que involucrarse así no le corresponde a sus obligaciones como periodista).

Oh—y cada película tiene su enano (mascota de la tropa de Urbina).

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