Archive for the ‘director: Julio Bracho’ Category

Damiana y los hombres

agosto 7, 2007

Damiana y los hombres (México, 1967, 104 minutos). Dirigida por Julio Bracho. ** 1/2 de cinco.

Reparto: Mercedes Carreño, Jaime Fernández, Roberto Cañedo, Andrés Soler.

Este vehículo para la estrellita Mercedes Carreño es efectivamente María Candelaria rehecha al estilo de los sesenta.

Damiana es una vendedora de flores en Xochilmilco—“más popular que la cerveza” entre los muchachos—pero no tiene ojos para nadie más que su Ramón, un humilde pintor de flores (de lo peor–como pintor, quiero decir). Un fotógrafo de México la descubre y se la lleva al D.F. para hacerle modelo, donde la chica del campo está en peligro de perderse la virtud y la sencillez.

¡Qué cosa! Tiene el propósito que nos enamoremos de Damiana—bueno—y a este fin dispara con todos los cañones una sarta de banalidades desde el principio hasta el fin. Tiene menos pretensiones que la María Candelaria del Emilio Fernandez, la convierte en épico burlesco o, mejor dicho, tragedia burlesca—y gocé yo de cada minutico por lo descabellado que fue. Es basura risible—pero la risa vale o ¿no?

Más vale no citar al director Julio Bracho—uno de las luces de la época dorada ya en el crepúsculo de su carrera pero la Meche Carreño es simpática y no puedo fallar de gozar por completo de una película que se protagoniza por Andrés Soler, el mejor de los Soler.

Sin subtítulos.

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3 películas: drama

junio 25, 2006

3 películas: drama

A pesar del título el disco contiene cuatro películas (metidas en un solo lado del disco (¡!)). Sin subtítulos.

El fanfarrón (México, 1943, 83 minutos, B&N). Director: Fernando Rivero; cinematógrafo: Jack Draper. *1/2 de cinco.

Reparto: Jorge Negrete, Emilio Fernández, Pedro Galindo.

Emilio Fernández hace el papel de un personaje parecido al Robin Hood llamado Aguilucho que intercepta a los envíos del pulque que el hacendado local usa para mantener dóciles a los indios. Lo persiguen pero no lo pueden agarrar. Llega Alberto (Jorge Negrete) el hijo del hacendad, el fanfarrón del título, él que se jacta de su puntería, su cantar y su galantería. Se compromete aprender a Aguilucho. Cosas se complican cuando sin saberlo Alberto se enamora con la hermana de Aguilucho y Aguilucho se enamora con la hermana de Alberto.

La película tiene poco de particular pero hay una línea del diálogo que me cae chévere. Alberto invita a Aguilucho (sin saber su identidad) a una fiesta. “Una que doy—dice Alberto–para celebrar mi hombría.” Qué genial, ¿no?

Mulata (México, 1954, 105 minutos, B&N), dirigida por Gilberto Martínez Solárez. ** de cinco.

Reparto: Pedro Armendáriz, Ninón Sevilla, Rene Cardona.

Mulata padece de un argumento muy fragmentado.

La Habana. Caridad es la hija de una madre africana y un padre blanco que murió en un naufragio. Tiene un amigo, otro mulato Mateo que está enamorado de ella. Caridad no hace caso de su amor. Se conocen Caridad y un marinero mexicano Martín. Martín es mujeriego y tiene su propia nave. Caridad trabaja en una cantina por un jefe abusivo. Desde el patio de la cantina se presencia a un baile africano en lo cual los hombres tocan los tambores y las mujeres se marean de bailar. La fuerza del baile arrebata a Caridad hasta tal punto que sale de su puesto en la cantina para perderse en el baile febril. Por medio del baile descubre su alma primitiva.

Su jefe le riñe por haber dejado su puesto. El marinero se interpone para defenderla. Le ofrece llevarla hasta Veracruz en su barca como su mujer. Ella lo acepta.

Martín va a Veracruz para gestionar la hipoteca de su nave la que tiene un señor Guevara. Martín está a punto de perderle a Guevara la barca. Guevara es el dueño de un club. Propone a Martín que le deje a Caridad por bailar en su club en cambio de saldar la cuenta de la nave. Martín tiene la intención de volver por Caridad pero ella se siente abandonada y se entrega a una vida disoluta.

Al fin y al cabo se arrepiente de no haber hecho caso al amor de Mateo.

La película sufre bajo un presupuesto limitado y un guión confuso. Además de desempeñar el papel de Caridad, Ninón Sevilla hace el papel de su madre africana. Lo hace de una manera tan exagerada que resulta una caricatura ofensiva. La Sevilla es más bailarina que actriz. Está más gordita que estaba en películas anteriores de modo que impide un poco su bailar.

Que viva Tepito (México, 1981, 102 minutos), director: Mario Hernández **** de cinco.

Reparto: David Reynoso, Carmen Salinas, Ernesto Gómez Cruz, Manuel Ojeda, Roberto Cobo.

Se muere Cuquita, la madrina de todos—o así parece–en el barrio del D. F., Tepito. Así comienza la historia de la lucha de conseguir los fondos para el entierro. Conocemos a los miembros de la familia extendida de Cuquita por medio de sus esfuerzos de escamotear dinero y de sus recuerdos de la Cuquita.

El argumento casi no importa. Es un retrato bien hecho de los habitantes del barrio y tiene el elenco del ensueño.

Reto a la vida (México, 1954, 74 minutos, B&N). Director: Julio Bracho *1/2 de cinco

Reparto: Pedro Armendáriz, Susana Canales, Francisco Bambina.

Diego Maldonado, un hombre hacendado, recibe a balazos a unos agentes que han venido para despojarle las tierras. Se dejan muertos el hermano de Diego y uno de los agentes. Diego se huye con su sobrino joven al D. F. Se involucra con Marta la que encabeza una casa de huérfanos en la que Diego mete a su sobrino. La policía aprende a Diego y se le impone la pena de muerte. Por casualidad la cárcel se localiza al lado de la casa de huérfanos de tal modo que Marta pueda ver a Diego mientras éste se pasea en el patio encerrado. Se enamoran a distancia. ¿Te dije que Marta padece de una enfermedad del corazón la que le pueda matar en cualquier momento? Así es. Desde luego Diego se escapa de la cárcel se huye de la ciudad con la ayuda de Marta.

La película se ve bien a causa de la cinematografía de Jack Draper y Pedro Armendáriz desempeña bien el personaje ambiguo de Diego.

Señora ama

junio 25, 2006

Señora ama (México, 1955, 90 minutos, B&N), dirigida por Julio Bracho. ***1/2 de cinco.

Reparto: Dolores del Río, José Suárez, Maria de la Luz Galicia.

La historia está basada sobre la obra dramática de Jacinto Benavente. Tiene lugar en España a diferencia de algunas otras películas mexicanas basadas sobre obras españolas que se cambian de lugar a México tal como La malquerida (de un drama del mismo Jacinto Benavente) y Doña Perfecta (sacada de la novela de Benito Pérez Galdós). No se precisa a dónde en España pero se sabe del paisaje rocoso de tal modo que parece haber sido sacado de un cuadro de Hieronymous Bosch y de la arquitectura de las casas altas con balcones del estilo de los moros.

La historia trata de los maridos Feliciano y Dominica, amos de una hacienda grande. Tienen años de casada y Dominica no ha podido producir ningún hijo. Feliciano tiene fama de mujeriego y de haber engendrado a muchos hijos ilegítimos. Se implica que su infidelidad de debe a la incapacidad de su esposa de darle un hijo. Dominica lo defiende ante el público pero se aflige y le reprocha en privado pero nunca se desvía de su compromiso de quererlo hasta la muerte.

En la casa vive también una chica María Juana. Es una muchacha atrevida con rasgos de gitana. Por razones que no se explican con claridad la criaron en la casa. Ya ha llegado a ser señorita y hay una tensión sexual muy fuerte entre ella y Feliciano, la que alienta ella y resiste él. La película plantea una oposición clara entre Dominica, una mujer del espíritu, y María Juana, una mujer de la carne.

Se decide por la familia que María Juana debe casarse con el hermano de Feliciano, José. María Juana no está enamorada de José y lo acepta de mala gana. Por lo tanto resulta no un triángulo de amor sino un rectángulo que se compone de Feliciano, Dominica, María Juana y José. En eso se arraiga el argumento.

La boda de María Juana y José está llena de miradas recelosas. Festejan y se emborrachan mientras los azuza la muchedumbre, la que está enterada de lo todo.

Una comparación se sugiere entre la película y la otra sacada de la obra de Jacinto Benavente, La malquerida. La presente no está mal pero faltan la ferocidad, la sencillez y la perversidad de los sentimientos de la otra. Falta la claustrofobia opresiva de la casa de la hacienda del Soto de La malquerida. El guión no extrae todo lo posible de la situación. Menos Dolores del Río el elenco no alcanza las alturas enrarecidas del elenco de la otra.  Se filmó en España y he leído que dejaron al director Julio Bracho fuera del trámite de editar la película.  El director mantenía que los editores españoles, por no seguir las ideas del director y por los límites impuestos por la censura española de aquella época, hicieron pedazos de la obra.  Puede ser.

Sin subtítulos.