Archive for 25 marzo 2007

Crimen y castigo

marzo 25, 2007

Crimen y castigo (México, 1951, 104 minutos, B&N). Dirigida por Fernando de Fuentes. *** ½ de cinco.

Reparto: Roberto Cañedo, Lilia Prado, Carlos López Moctezuma.

Una versión de la novel homónima de Dostoievski. Cambiaron la ubicación del la historia del San Petersburgo de los fines del siglo XVIII hasta el D. F. contemporáneo (se ven autos en las calles) y se pierde algo por haberlo hecho. La figura del estudiante universitario perpetuo que vive en pobreza en su desván no es un arquetipo mexicano de tal manera que lo era en la Rusia de la época de la novela. Por eso la historia no se traslada bien al ambiento del México de los cincuenta (quizás pudiere haberse trasladado a París sin perder mucho pero a México, no). A pesar de esto es una versión más o menos fiel a la novela—aunque, desde luego, algo simplificado—en la cual el estudiante Raskólnikov (aquí se llama Ramón Bernal) mata a una vieja prestamista y luego se aflige por una culpabilidad febril. Visto como interpretación de una obra literaria no mexicano es mucho más satisfactoria que, digamos, la versión de Luís Buñuel de la novela Wuthering Heights (Abismos de pasión).

VHS sin subtítulos.

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Pedro Páramo (segunda versión)

marzo 9, 2007

Pedro Páramo (México, 1977, 112 minutos), dirigida por José Bolaños. *** ½ de cinco.

Reparto: Manuel Ojeda, Venecia Vianello, Bruno Rey, Blanca Guerra, Narciso Busquets, Roberto Cobo, Fernando Soler.

La película que tenemos entre manos es la segunda de las tres versiones filmadas de la novela de Juan Rulfo (todavía no he podido encontrar ejemplar alguno de la tercera, dirigida y protagonizada por Salvador Sánchez). Esta hace hincapié en aspectos muy diferentes de los que puso en relieve la versión anterior. No se ve nada de la constelación de relaciones perversas o enfermizas que pueblan la primera película (y la novela).

El cacique Pedro Páramo vive en su hacienda la Media Luna la que parece ser un castillo sombrío adentro con bóvedas, salones grandes y pasillos sin fin (en el pueblo, visto de lejos, no se destaca ninguna estructura suficientemente grande para contener todo lo interior de tal edificio). PP mismo nunca se ve al aire libre. Vestido siempre de negro y con la mirada ardiente, da vueltas por los pasillos del castillo, melancólico.

La película tiene un ambiente tenebroso, misterioso—menos en las pocas escenas que tienen lugar fuera de la casa. Vimos los recintos del paisaje y del pueblo cuando llega Juan Preciado, un hijo de PP (entre muchos hijos, tal vez el único legítimo) que viene mandado a buscar a su padre por su madre en su lecho de muerte. El personaje Juan Preciado casi no figura en la historia. Su llegada a Comala—el pueblo en que vive PP—inicia la película y Juan se hace humo hasta el fin. Menos cuando llega Juan Preciado, el mundo fuera de la casa apenas se deslumbra por una ventana de cuando en cuando. La película se desempeña en el mundo encerrado del castillo.

La película no se esmera mucho en detallar la historia de PP. Se fue de Comala en su adolescencia y volvió después de la muerte de su padre para ajustar cuentas (las que no se precisan bien en la película), para sacar la Media Luna de la insolvencia y resucitarla de cualquier modo.

Con tiempo llegamos a saber que PP ha pasado toda la vida queriendo a una compañera de su niñez, Susana San Juan, y que todo lo que hace con la Media Luna se hace como una especie de ofrenda a ella o compensación de no tenerla. Hace buscarla en todos lados.

Tampoco se nos cuenta nada de la historia de Susana San Juan y su padre (su madre se murió mucho antes de la época de los acontecimientos de la película). Cuando los agentes de PP los encuentran en el monte trabajando para hacer valerse una mina y los traen a la Media Luna se nos presentan un caballero elegante y una muchacha bien vestida, con los cabellos rizados bien peinados (y mucho más joven que PP aunque se crecieron juntos). No se ve nada del viejo ex-dueño de mina de la novela, obsesionado con sacar un tesoro de una mina agotada y con la relación perversa que lleva con su hija.

La relación entre PP y Susana San Juan hace el grano de la película—y nos consta desde el principio que es una relación condenado al fracaso—y al introducirla hay un cambio brusco de tono. El ambiente sombrío se reemplaza con el de telenovela: la fotografía borrosa, la música romántica y subida.

Vale. A fin de cuentas, ¿cómo es? ¿Es una película lograda? Le falta mucho de haber abarcado la materia de la novela. Aunque el argumento tal como es en la novela es muy enredado y tal vez imposible de filmar fielmente; por eso puede que no sea justo juzgarla así. Me sugiere más las historias inglesas tal como Jane Eyre o Wuthering Heights en las que los hombres huraños, oscuros y feroces encierran a las muchachas medio locas y vestidas de encajes en sus castillos llenos de misterios y fantasmas. La novela Pedro Páramo es, en algún sentido, una historia de amor—pero contada muy oblicuamente. Aquí se convierte en romanza gótica.

VHS sin subtítulos.