Archive for 26 agosto 2006

El portero

agosto 26, 2006

El portero (España, 2000, 84 minutos), escrita (con Manuel Hidalgo) y dirigida por Gonzalo Suárez. **1/2 de cinco.

Reparto: Carmelo Gómez, Maribel Verdú, Antonio Resines, Roberto Álvarez, Elvira Mínguez, Eduard Fernández.

En los años de la posguerra de España un ex-portero profesional apodado el rey del penalty que ya anda vagando de lugar en lugar ganándose pesetas por exhibiciones de su proeza contra los jugadores de la comarca se encuentra metido sin querer por entre un capitán de la guardia civil del pueblo hincha del fútbol y una cuadrilla de maquis que anda por las cercanías. Encima de esto se enreda con una mujer hermosa pero complicada: es soltera con un hijo mulato, es el objeto de las atenciones ardientes de un miembro de la guardia civil y es la hermana del cabecilla del racimo de maquis.

Los guardias civiles y los maquis sirven no más de ser los equipos buenos y malos de la historia. Se carece por completo de contenido político por lo tanto el resultado es una historia romántica y agradable pero sin peso.

Con subtítulos en inglés y español que se puede apagar.

Anuncios

La perla

agosto 24, 2006

La perla (México, 1945, 88 minutos, B&N), escrita y dirigida por Emilio Fernández. ****1/2 de cinco.

Reparto: Pedro Armendáriz, María Elena Marqués, Fernando Wagner.

Una versión cinemática del cuento bien conocido de John Steinbeck de un pescador de ostras que encuentra una perla de un tamaño descomunal, la que le arruina la vida.

La mirada incomprensiva de los ojos entornados de Pedro Armendáriz corresponde perfectamente a la sencillez y la ingenuidad del pescador Quino. La falta principal es que los maleantes—el médico y su hermano, el comerciante de perlas—son malos hasta los tuétanos. No se desempeñan con la menor simpatía humana. Igual a María Candelaria, la película presente tiene el estilo deliberadamente épico; pero a diferencia de la otra, tiene una materia que vale la pena. Es uno de los pocos casos entre las obras de Emilio Fernández que el guión sube al nivel de la técnica. Junto con su cinematógrafo Gabriel Figueroa dispone una técnica de la primera de la primera pero típicamente se gasta sobre un argumento tópico—las películas nunca fallan de entretener pero frecuentemente faltan la gravedad del estilo técnico. Aquí no. Aquí todo se juega bien.

Un rasgo curioso: el director se fija mucho en las manos de los personajes. Claro que tiene un intento muy diferente que el fetiche que tiene Luis Buñuel por los pies–pero quiero subrayarlo más que explicarlo.

Con subtítulos en inglés y español que se puede apagar.

Soy puro mexicano

agosto 23, 2006

Soy puro mexicano (México, ¿?, 88 minutos, B&N). Escrita (con Robert Quigley) y dirigida por Emilio Fernández. **1/2 de cinco.

Reparto: Pedro Armendáriz, Andrés Soler, David Silva, Raquel Rojas.

La segunda guerra mundial hace estragos de casi todo el mundo pero México se queda a salvo en el banquillo ¿verdad?

Lupe Padilla es un bandido famoso encarcelado en espera de ser fusilado. Sus compañeros lo sacan de la cárcel y la banda del prófugo se asila en una hacienda en la que no se crían ganados sino conspiraciones. El caserón está lleno de agentes de las potencias del Eje–Japón, Alemania y Italia—desempeñados de una manera muy estereotipada. Traman un complot de iniciar un ataque contra los EE.UU. con armas metidas a México clandestinamente. Lupe y sus muchachos se lo oponen con sus cuchillos y pistolas. ¿Hace falta decir que las pistolas derrotan las ametralladoras?

Una de las primeras películas dirigidas por Emilio Fernández y se hace con vigor y humor. Menos mal que no se toma muy en serio. Agradable.

Sin subtítulos.

Bugambilia

agosto 23, 2006

Bugambilia (México, 1944, 102 minutos, B&N), escrita (con Mauricio Magdaleno) y dirigida por Emilio Fernández. Fotografía: Gabriel Figueroa. ***1/2 de cinco.

Reparto: Dolores del Río, Pedro Armendáriz, Julio Villareal, Alberto Galán.

La historia la hija coqueta y caprichosa de un viudo rico de Guanajuato, la que se aburre del racimo de galanes de su clase que la persigue y se enamora de un gallinero. Desde luego la unión es imposible.

El papel de la hija Amalia le conviene más a DdR que los papeles de indias sencillas como los de María Candelaria y Flor Silvestre.

Aunque la película no logra la apariencia hipnotizante de María Candelaria el argumento de la presente es mejor que el de la mejor conocida María Candelaria. No obstante tiene la técnica impresionante que distingue toda la obra de Fernández/Figueroa y por su parte es un buen ejemplo de la perversidad de esta obra: el empleo de herramientas finas sobre una materia melodramática y trivial.

Con subtítulos en inglés y español que se puede apagar.

Vagabunda

agosto 22, 2006

Vagabunda (México, 1995, 95 minutos), dirigida por Alfonso Rosas Priego, Jr. ** de cinco.

Reparto: Dolores Heredia, Eric del Castillo, Claudia Ramírez, Carlos Cardán.

Una chica de antecedentes vagos llega llevada a la playa de un pueblo aislado por las olas del mar. Le da alojamiento la familia de un comerciante viudo. La presencia de la chamaca en la casa con el comerciante, sus dos hijos y su nuera desencadena celos y deseos reprimidos y precipita enfrentamientos familiares—unos previstos otros inesperados.

A diferencia de la Susana de Luis Buñuel, la presente carece de ironía y por eso nunca se alza de ser materia de telenovela.

Ten cuidado: el anuncio de la película nombra a los estrellas Pedro Armendáriz, Jr. y Ernesto Gómez Cruz pero apenas aparecen. No compres la película con la idea que se protagoniza por ni el uno ni el otro de los dos. No obstante se adorna por Dolores Heredia; peor es nada, ¿no?

Sin subtítulos.

Susana

agosto 22, 2006

Susana (México, 1951, 87 minutos, B&N), escrita (con Jaime Salvador) y dirigida por Luis Buñuel. *** de cinco.

Reparto: Rosita Quintana, Fernando Soler, Víctor Manuel Mendoza, Matilde Palau.

Conocemos a la chica rebelde Susana mientras las guardias del reformatorio la echan a la celda de castigo (poblada por ratas, arañas y un murciélago risible). Dejada sola jala en los barrotes de la ventana mientras ruega a Dios de librarla. El marco con las barras se desprende en sus manos y Susana se escapa. Llega en la noche bajo un aguacero a la hacienda de una familia no nombrada. La familia la acoge. Ella les dice una sarta de embustes respecto a sus antecedentes la dejan quedarse en el hogar como fuera una hija de la familia. Sin embargo Susana no es una persona—es un virus dañino que se mete en la vida familiar, trastornando y enardeciendo a todos los varones.

Los personajes no son seres humanos en todos sus aspectos sino títeres bailoteando al servicio de los propósitos del director, el que, por medio del desenlace, hace hincapié en la ceguera deliberada al fondo de las relaciones familiares. O sea, es lo de siempre de Luis Buñuel (y lo que ha hecho mejor en otras ocasiones).

VHS con subtítulos fijos en inglés.

Intimidades en un cuarto de baño

agosto 19, 2006

Intimidades en un cuarto de baño (México, 1989, 74 minutos), escrita y dirigida por Jaime Humberto Hermosillo. *** de cinco.

Reparto: María Rojo, Gabriela Roel, Emilio Echevarría, Álvaro Guerrero, Marta Navarro.

Qué película singular. Toda la cosa tiene lugar en el cuarto de baño de una familia con la cámara fija desde el punto de vista como estuviera detrás del espejo encima de la pila. Los vemos—más o menos discretamente—ducharse, evacuarse, hacer los ejercicios, hasta masturbarse. Sobre todo presenciamos unas conversaciones en las que se nos revelan las tensiones, las angustias y los secretos de los habitantes del hogar: una pareja, su hija adulta y el novio de la hija. Se cubre un período de un poco más de veinte cuatro horas pero dentro de tal rato suceden muchas cosas.

Merece mención la chica optimista y habladora que viene para hacer la limpieza desempeñada por María Rojo. Muy genial.

El aparato cinematográfico es artificial pero los acontecimientos llevan su efecto y—a pesar de la rareza del concepto—los personajes son bien dibujados y la película mantiene nuestro interés.

Sin subtítulos.

Una mujer sin amor

agosto 16, 2006

Una mujer sin amor (México, 1952, 86 minutos, B&N), dirigida por Luis Buñuel. ***1/2 de cinco.

Reparto: Rosario Granados, Julio Villareal, Tito Junco, Joaquín Cordero.

Rosario es una mujer joven casada con el dueño de una tienda de antigüedades. El esposo Carlos es bastante mayor y antipático. Nos enteramos de que Rosario se casó con él para sacarse de la pobreza. Tienen un hijo, Carlitos, que tiene como diez años. Carlos increpa a Carlitos causándolo escaparse de la casa. Se huye al campo donde se topa con en pelotón de trabajadores. Al jefe, un ingeniero, le cae bien el chamaco y el ingeniero—Julio—lo lleva a su casa. Julio y Rosario se enamoran al primer golpe de vista. Empiezan a reunirse a escondidas. Julio recibe el ofrecimiento de un puesto en Brasil y montan un plan de irse juntos con Carlitos; sin embargo le pega a Carlos un infarto grave y Rosario se siente obligada a quedarse a su lado. Julio se desespera y se a Brasil solo.

Saltamos un par de décadas al porvenir. Nos encontramos en la fiesta en la cual se celebra la graduación del segundo hijo de Rosario y Carlos, Miguel, de la facultad de medicina. Miguel y su hermano mayor Carlitos—ya Carlos—los dos son médicos y planean despachar juntos en una clínica privada con tal de que su padre Carlos—aún vivo—pueda reunir lo suficiente mediante la venta de unas tierras.

Todo lo anterior sirve de la base de lo que sigue; es el preludio, el cimiento.

La familia recibe una visita de un notario quien les informa de un testamento de un tal Julio Mistral que acaba de morir en Sao Paolo, Brasil, dejando toda su fortuna de un millón cien mil pesos al hijo menor Miguel, el que nació después de la partida—unos meses—del señor muerto. En esto se encuentra la materia de la sátira: o sea, la manera que reaccionan todos al joven súbitamente rico. La novia ambigua de Carlos—el hijo—se cambia de partes; Carlos—el padre—pasa completamente por alto la implicación de la herencia respecto a la fidelidad de su mujer, tanto le impresiona el dinero mismo. Sólo Carlos el hijo ata los cabos y se amarga.

Sin la colaboración del cinematógrafo maravilloso Gabriel Figueroa, el estilo visual es de poca monta. El argumento gasta mucho en preparar un lío que rinde un resultado relativamente mezquino. Se hace con inteligencia y agudeza pero no se desborda la inspiración. El amor que lleva Rosario por su amante muerto se realiza con sinceridad y simpatía, y al fin todos hacen las paces entre sí—sin desmentir la crítica del efecto del dinero sobre los escrúpulos.

VHS con subtítulos fijos en inglés.

María Candelaria

agosto 7, 2006

María Candelaria (México, 1943, 97 minutos, B&N), escrita (con Mauricio Magdalena) y dirigida por Emilio Fernández. Cinematografía por Gabriel Figueroa. ***1/2 de cinco.

Reparto: Dolores del Río, Pedro Armendáriz, Alberto Galán, Margarita Cortés, Miguel Inclán.

Una fábula fatalista que goza de la reputación de ser una de las cumbres del cine mexicano. Por mi parte no lo veo. Las virtudes, tal como son, son técnicas. La película tiene una apariencia maravillosa y singular—sobre todo el uso del paisaje y los canales de Xochimilco para crear un mundo apartado, casi de fantasía. La fotografía es exquisita.

María Candelaria es una india que fue echada del poblado por ser la hija de una prostituta y ya vive en una choza aislada. No desea nada más que criar su cerdita La Marranita hasta que llegue a la edad de parirse para que MC pueda vender los cerditos y comprarse un vestido para casarse con su prometido Lorenzo Rafael. Sin embargo el destino no los dejará en paz. El terrateniente, a quien le gusta a MC, se aprovecha de la pobreza del la india para sacarle la ventaja. La ex-novia de Lorenzo Rafael fomenta el odio de MC en el pueblo. Un pintor conocido que viene de México para grabar los indígenas en sus cuadros se interesa de MC. Procura ayudarla pero sus esfuerzos le salen mal a ella y se la llevan sin intención a su fin trágico.

Toda la historia tiene el carácter del despliegue de un destino establecido y que los personajes hacen papeles ya escritos. Esto no es necesariamente una falta. Canoa (de 1975) logra su efecto por medio del fatalismo que corre a todo su largo. El destino trágico del caso presente sin embargo me parece impuesto, no algo que se surge de la situación sin artificio: me huelo la mano del escritor más que la del hado.

Aunque Pedro Armendáriz luce en el papel del prometido de MC, el trabajador, ingenuo y fiel Lorenzo Rafael; sin embargo la mirada de Dolores del Río que nos sale desde debajo de una ceja alzada sugiere un sentido de ironía y una experiencia de la vida que no se cuadran con la supuesta sencillez del personaje María Candelaria.

Me extraña la fama que tenga de ser la joya del cine mexicano. Creo que su potencia se arraiga en la historia de las relaciones de las razas de México y por eso lleva una fuerza que no está al alcance del público no mexicano. Si no se explica así estoy en las tinieblas por completo porque la historia misma es puro melodrama. Pese a lo ridículo que es el argumento, vale la pena verla por lo bonito que es. El paisaje repleto de cipreses (o una especie de árbol que se estira hacia el cielo de un modo parecido) y los campos de flores componen una obra visual verdaderamente impresionante.

Con subtítulos en inglés y español que se puede apagar.

Camila

agosto 6, 2006

Camila (Argentina/España, 1984, 105 minutos), dirigida por María Luisa Bemberg. **1/2 de cinco.

Reparto: Susú Pecoraro, Imanol Arias, Héctor Alterio.

En la Buenos Aires del 1847 la hija de un político de influencia y un cura se enamoran y se escapan juntos con resultados previsibles. Todo se ve por un lente nebuloso. Me cuesta creer que esta manjar se le surgió de la misma directora de la austera Yo, la peor que todas, pero así es.

Con subtítulos en inglés que se puede apagar.